Crísis vs Emprendimiento
- Carlos Muñoz
- 3 nov 2023
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 7 dic 2024
La crisis económica en México de 1994 fue un evento que tuvo un impacto significativo en la economía del país. Varios factores contribuyeron a esa crisis, entre ellos la acumulación de una alta deuda pública, la devaluación del peso mexicano y la inflación descontrolada.
La crisis comenzó con una sobrevaloración de la moneda mexicana y culminó con la devaluación en diciembre de 1994, lo que llevó a un aumento significativo en el costo de los productos importados y provocó una disminución en el poder adquisitivo de los ciudadanos. A medida que los precios se disparaban, muchos negocios se vieron obligados a cerrar y el desempleo aumentó drásticamente.

Otro factor importante fue la acumulación excesiva de deuda pública por parte del gobierno mexicano. Esta carga financiera insostenible llevó a una falta de confianza por parte de los inversionistas internacionales, lo que resultó en una salida masiva de capital extranjero del país.
Además, las políticas económicas inadecuadas y la falta de transparencia gubernamental también contribuyeron a empeorar la situación. La falta de regulaciones adecuadas permitió prácticas financieras riesgosas y corruptas que socavaron aún más la estabilidad económica.
A medida que la crisis se intensificaba, muchas empresas y bancos se declararon en quiebra, lo que resultó en una pérdida masiva de empleos y un aumento dramático en la pobreza. El impacto social y económico fue devastador para millones de mexicanos.

¿Qué debimos aprender?
Que para identificar una posible crisis económica, es importante observar, esencialmente, los siguientes factores:
Crecimiento económico: El crecimiento económico es un indicador importante de la salud de la economía. Si el crecimiento económico se desacelera o se estanca, puede ser una señal de que se avecina una crisis económica.
Inflación: La inflación es el aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios. Si la inflación aumenta significativamente, puede ser una señal de que la economía está en problemas.
Tipo de cambio: El tipo de cambio es el valor de una moneda en relación con otra. Si el tipo de cambio se desestabiliza, puede ser una señal de que la economía está en problemas.
Tasa de interés: La tasa de interés es el costo del dinero prestado. Si la tasa de interés aumenta significativamente, puede ser una señal de que la economía está en problemas.
Deuda pública: La deuda pública es el dinero que el gobierno debe a sus acreedores. Si la deuda pública aumenta significativamente, puede ser una señal de que la economía está en problemas.
Es importante tener en cuenta que estos factores no son exhaustivos y que pueden variar según el contexto. Además, no todos estos factores necesariamente indican una crisis económica inminente. Sin embargo, observar estos factores puede ayudar a identificar posibles señales de alerta temprana.
¿Dónde estamos parados?
Según el Banco de México, la economía mundial se recuperó durante el primer trimestre de 2023, y la actividad económica en México continuó creciendo.
El Producto Interno Bruto (PIB) aceleró su ritmo de expansión debido a la reactivación del sector de servicios y el continuo crecimiento del sector secundario. Sin embargo, se espera que la persistencia del complejo panorama internacional tenga repercusiones en el crecimiento del PIB, que se anticipa se ubique entre 1.7 y 2.9% en 2023 y entre 0.6 y 2.6% en 2024.
Por otro lado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que el crecimiento del PIB real alcance el 2,6% en 2023 y descienda hasta el 2,1% en 2024. El consumo se verá respaldado por la mejora del mercado laboral, si bien se verá frenado por la elevada inflación.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúa en 1,8% su estimación de crecimiento económico para el país en 2023 y para 2024, el FMI espera que la segunda economía de Latinoamérica se desacelere para crecer 1,6%.
En el terreno de la inflación, Banco de México espera que la inflación general en México se ubique cerca de la meta del 3% en el último trimestre de 2024. Asimismo, estima que la inflación cerrará este año en 4.9% y para el 2024 en 3.1%, muy cerca del nivel objetivo.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proyecta que la inflación se colocará en 5.0% al cierre de este año y en 4.0% durante el próximo. Además, se prevé que la tasa de inflación alcance un 6,3% en 2023 y que permanezca estable entre el 3% y el 4% a partir de 2024.
Sobre las tasas de interés en México, el Banco de México, espera que la tasa de interés de referencia se mantenga en 11.25% hasta el 2024; por otro lado, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que las altas tasas de interés aumentarán 12.3% el costo financiero de la deuda en 2024 de la economía mexicana.
En cuanto a la deuda pública, según la SHCP, al cierre de agosto de 2023, la deuda del gobierno federal ascendió a 14 billones 170 mil 551.6 millones de pesos, mientras que la deuda neta del Sector Público se situó en 14 billones 276 mil 575.5 millones de pesos. Del total de esta deuda, 83.7% corresponde a deuda interna.

Quizá todos los datos que aquí hemos aportado, te sonarán como mera referencia por que lo escuchas en la radio o en la tele, en algún noticiero o hasta en el tiktok, pero ¿te has preguntado cómo nos afectan en el día a día?
Por ejemplo, las tasas de interés pueden afectarnos si son altas, dado que los préstamos y créditos pueden ser más costosos, lo que puede disminuir la capacidad para adquirir bienes y servicios.
Además, las empresas pueden tener que pagar más intereses por los préstamos que han obtenido, lo que puede reducir sus ganancias y, en algunos casos, llevar a despidos o reducciones de salarios.
En cambio, si las tasas de interés son bajas, los préstamos y créditos pueden ser más accesibles y menos costosos, lo que puede aumentar nuestra para adquirir bienes y servicios y estimular el crecimiento económico.
En el caso de la deuda pública, nos puede afectar si la deuda pública es alta, el gobierno puede tener que recortar gastos en áreas como la educación, la salud y la infraestructura, lo que puede afectar negativamente a los trabajadores que dependen de estos servicios.
Además, si el gobierno tiene que pagar más intereses sobre su deuda, puede tener que aumentar los impuestos o reducir el gasto en otras áreas, lo que también puede afectarnos. Por otro lado, si la deuda pública es baja, el gobierno puede tener más recursos para invertir en áreas que beneficien a los ciudadanos, como la creación de empleo y el aumento de los salarios.
Por su parte, la inflación puede afectarnos cuando es alta, pues resulta en un aumento de los precios de los bienes y servicios, disminuyendo el poder adquisitivo del dinero que ganan los trabajadores. En consecuencia, afecta el valor real de los salarios, trabajas lo mismo o más, pero el dinero que recibes sólo te permite comprar una cantidad más reducida de productos o servicios.
Respecto al crecimiento económico de México puede afectarnos de varias maneras. Por ejemplo, si la economía crece, es posible que se creen más empleos y que aumenten los salarios. Sin embargo, si el crecimiento económico no es sostenible, es posible que no se creen suficientes empleos o que los salarios no aumenten lo suficiente para compensar el aumento de los precios.
Es muy probable que estos factores te hayan resultado ajenos durante mucho tiempo, tal vez no les hayas puesto la atención debida y creías que no tenían una repercución inmediata en tu cotidianeidad, pero son factores trascendentales para la toma de decisiones a la hora de emprender.
Existen voces que anuncian una nueva crisis económica de fin de sexenio para 2024, como hace mucho no veíamos en México. Esto debido a que varios de estos factores se encuentran en luz roja o ambar.

¿Qué se debe hacer?
Yo creo que las crisis son oportunidades de crecimiento, solo naufragan aquellos que no se preparan para una tempestad. Recueda, a río revuelto, ganancia de pescadores.
Analiza en qué fase del ciclo económico estamos: Si aprendes el comportamiento de las fases de los ciclos económicos, podrás tomar decisiones estratégicas para que los periodos de recesión y depresión afecten en menor medida a tu empresa y los periodos de expansión y auge los aproveches al máximo.
Corta todos los gastos pequeños y algunos de los grandes: Revisa tus gastos y elimina aquellos que no son esenciales. También puedes buscar maneras de reducir los costos de los gastos grandes.
No cortes el presupuesto de marketing: Aunque pueda parecer tentador reducir el presupuesto de marketing, es importante que sigas promocionando tu empresa para atraer nuevos clientes y mantener a los existentes.
Invierte más, diversifica tu producto y tu base de clientes: En lugar de reducir la inversión, considera invertir más en tu empresa para diversificar tu producto y tu base de clientes. Esto puede ayudarte a mantener el crecimiento incluso durante una crisis económica.
Ofrece un servicio a clientes de lujo: Si tu empresa ofrece un servicio de alta calidad, es posible que los clientes estén dispuestos a pagar más por él incluso durante una crisis económica.
Invierte en los recursos correctos: Asegúrate de que estás invirtiendo en los recursos correctos para tu empresa. Por ejemplo, si tu empresa depende de la tecnología, es importante que inviertas en la tecnología adecuada para mantener tu empresa en funcionamiento.
El futuro del emprendimiento en México se vislumbra con perspectivas tanto prometedoras como desafiantes. Si bien la economía mexicana ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años, aún existen obstáculos significativos para el desarrollo de pequeños negocios y emprendedores.
En el año 2023, México se enfrentará a una serie de oportunidades y desafíos en el ámbito del emprendimiento. Por un lado, se espera que la economía continúe expandiéndose y diversificándose, lo que podría brindar nuevas oportunidades para los emprendedores. Sin embargo, también existen barreras estructurales y burocráticas que dificultan la creación y el crecimiento de pequeños negocios.
Es fundamental que las autoridades gubernamentales implementen políticas efectivas que fomenten un entorno propicio para el emprendimiento. Esto implica reducir la carga administrativa, simplificar los trámites burocráticos y proporcionar apoyo financiero adecuado a los emprendedores.

Además, es necesario fortalecer la educación empresarial y fomentar una cultura de innovación en todo el país. Esto permitirá a los futuros emprendedores adquirir las habilidades necesarias para tener éxito en un entorno empresarial cada vez más competitivo.
Finalmente, se debe tener en cuenta que el éxito del emprendimiento no depende únicamente de las condiciones económicas. La calidad de los productos o servicios ofrecidos, así como la capacidad de adaptación a las demandas cambiantes del mercado, también juegan un papel crucial.
Mtro. Carlos A. Muñoz M.
Abogado | Socio Fundador de Zonum Legal

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